El número que más me importaba antes de los resultados
Antes de que Alphabet (NASDAQ: GOOGL) reportara Q1 2026, había una pregunta que concentraba toda la atención del mercado: ¿la IA generativa está erosionando el negocio de búsqueda de Google? Los rivales — OpenAI con su motor de búsqueda, Perplexity, Microsoft con Copilot en Bing — llevan dos años intentando arrebatarle cuota. El mercado estaba nervioso.
La respuesta fue clara y contundente: los ingresos de búsqueda crecieron hasta los 57.000 millones de dólares, un crecimiento del 12% interanual. Google no solo ha defendido su posición — la ha consolidado.
Desglose por segmento
Búsqueda — 57.000 millones de dólares: el crecimiento de dos dígitos en el negocio más maduro de la compañía es notable. La clave está en dos factores. Primero, Google ha integrado IA en sus propios resultados de búsqueda (AI Overviews) de forma que, en lugar de perder usuarios hacia chatbots, los mantiene en el ecosistema de búsqueda convencional enriquecida. Segundo, la publicidad de búsqueda sigue siendo el vehículo de conversión con mayor ROI para los anunciantes — especialmente en búsquedas de alta intención comercial donde las alternativas de IA aún no tienen el mismo rendimiento medible.
YouTube — 9.400 millones de dólares: YouTube aceleró. El crecimiento del 16% interanual refleja dos tendencias convergentes: el auge de los contenidos de formato corto (Shorts) que captura audiencia joven que abandona TikTok, y la expansión de YouTube TV y los contenidos deportivos en vivo como los derechos de la NFL Sunday Ticket. El margen de YouTube está mejorando conforme los costes de infraestructura de video se distribuyen entre mayor volumen.
Google Cloud — 12.300 millones de dólares con margen operativo del 28%: este es el número que más me entusiasmó de todo el reporte. Hace dos años, Google Cloud operaba con pérdidas o márgenes mínimos. Alcanzar un 28% de margen operativo — comparable ya con Azure de Microsoft — confirma que el segmento ha llegado a madurez de escala. La demanda de infraestructura cloud para cargas de trabajo de IA sigue siendo el mayor viento de cola del sector.
BPA (EPS) — 2,81 dólares: superó las estimaciones del consenso en aproximadamente el 8%. La compañía generó flujo de caja libre de aproximadamente 18.000 millones de dólares en el trimestre — una máquina de efectivo que financia tanto el gasto de capital en IA como el programa de recompra de acciones.
Por qué añadí a 168 dólares
Tenía GOOGL en cartera desde hace varios años. Tras la corrección del primer trimestre — cuando las preocupaciones sobre la IA y los antitrust pesaron en la cotización — las acciones bajaron hasta el rango de 155-170 dólares. Añadí a 168 dólares.
El razonamiento: a 168 dólares, Alphabet cotizaba a aproximadamente 18 veces el BPA esperado para los próximos doce meses. Dado que el crecimiento del BPA se sitúa en torno al 12-14% anual (considerando recompras, crecimiento de Cloud y estabilidad de búsqueda), ese múltiplo me parece conservador para una empresa con este perfil de negocio.
El argumento contrario es el riesgo regulatorio. El Departamento de Justicia de EE.UU. tiene casos abiertos contra Google en búsqueda y publicidad digital. El peor escenario posible — una ruptura forzada — es un riesgo real pero de baja probabilidad y largo horizonte temporal. Un escenario de licencias obligatorias o cambios de comportamiento probablemente no destruiría el negocio.
Lo que vigilaré en los próximos trimestres
Tres métricas concretas: el crecimiento de Google Cloud debe mantenerse por encima del 25% para justificar la inversión en infraestructura IA. Los márgenes de YouTube deben continuar expandiéndose. Y cualquier señal de desaceleración en ingresos de búsqueda por debajo del 8% interanual me haría reconsiderar la tesis.
Alphabet no es la apuesta más emocionante del sector tecnológico. No tiene el hipercrecimiento de NVIDIA ni el ciclo de reinvención narrativa de Meta. Pero es un negocio de alta calidad, generador masivo de efectivo, con múltiples catalizadores de crecimiento a largo plazo y un punto de entrada razonable. Por eso la mantengo como posición de alta convicción.
