Mercados·May 8, 2026·7 min de lectura

Mercados emergentes en 2026: tres ETF que sigo mientras el dólar toca techo

La brecha de valoración más grande en años

Hay un número que me parece difícil de ignorar: los mercados emergentes cotizan de media a 12 veces los beneficios esperados. El S&P 500 cotiza a 21 veces. Esa brecha de 9 puntos de P/E es una de las más amplias de los últimos quince años. No significa que los emergentes suban mañana, pero sí que el punto de partida de valoración es materialmente más favorable.

La pregunta correcta no es "¿están baratos los emergentes?" — claramente sí, en términos relativos. La pregunta es "¿cuál es el catalizador que hace que esa valoración se cierre?" Y en 2026, tengo tres respuestas claras: el debilitamiento del dólar, el ciclo de crecimiento diferenciado y los flujos de capital buscando rendimiento.

Por qué el pico del dólar es el catalizador clave

Los mercados emergentes históricamente sufren cuando el dólar se fortalece. La razón es estructural: gran parte de la deuda corporativa y soberana de los emergentes está denominada en dólares. Cuando el dólar sube, esa deuda se encarece en moneda local, las reservas se presionan y los bancos centrales suben tipos para defender la divisa — lo que frena el crecimiento.

El proceso inverso también es cierto. Con el DXY por debajo de 100, la presión sobre las divisas emergentes se alivia, los bancos centrales tienen más margen de maniobra, las exportaciones de materias primas (que muchos emergentes producen) suben en términos nominales, y los flujos de capital internacionales buscan los retornos más altos que ofrecen los emergentes frente a un EE.UU. con tipos que ya no son los más atractivos del mundo.

India: el caso de crecimiento estructural

India es el emergente que más sigo desde hace dos años. El PIB creció un 6,8% en el último ejercicio fiscal — el ritmo más rápido entre las grandes economías del mundo. La demografía es favorable: más de 600 millones de personas menores de 25 años entrando en la fuerza laboral y el consumo. La clase media urbana se expande de forma acelerada.

El INDA ETF (iShares MSCI India) ofrece exposición diversificada al mercado de renta variable indio con foco en grandes capitalizaciones. El sector tecnológico de servicios, el financiero y el consumo doméstico son los mayores pesos. Cotiza con una prima respecto a otros emergentes — India no está en 12 veces sino en torno a 22 veces — pero esa prima refleja la calidad del crecimiento: márgenes empresariales más altos, gobierno corporativo superior y un perfil de crecimiento más predecible.

Tengo una posición inicial en INDA que construí entre 45 y 48 dólares. Mi tesis es de largo plazo: 3-5 años, no 3-5 meses. El catalizador de corto plazo es el dólar; el de largo plazo es el ciclo de inversión en infraestructura y manufactura que el gobierno Modi está acelerando con incentivos fiscales directos a la relocalización de producción desde China.

Brasil: el carry trade de las materias primas

Brasil es el emergente más complicado de los tres — política inestable, instituciones frágiles, historial de volatilidad extrema. También es el que ofrece la mayor recompensa potencial en el corto-medio plazo.

La tasa de interés real en Brasil es aproximadamente el 10,5% — una de las más altas del mundo. Esto atrae capital de carry trade: inversor toma deuda en dólares a tipo bajo, la convierte en reales, invierte en bonos brasileños al 14,75% nominal y cubre el riesgo de divisa. Cuando el dólar se debilita, este trade se vuelve aún más atractivo porque el real se aprecia adicionalmente.

Brasil también es el mayor exportador mundial de soja, hierro y carne. En un ciclo de dólar débil, los precios de las materias primas en dólares tienden a subir, lo que mejora los términos de intercambio brasileños y las ganancias en el sector de recursos naturales.

El EWZ ETF (iShares MSCI Brazil) es mi vehículo de acceso. Estoy construyendo posición de forma gradual — pequeñas entradas mensuales — dada la volatilidad política inherente. No es una posición de alta convicción como INDA, sino una apuesta asimétrica: si el entorno macro se da (dólar débil, materias primas fuertes, estabilidad política), el retorno puede ser del 30-50% en dólares en 12-18 meses. Si el entorno no se da, la posición es pequeña para no hacer daño.

EEM: la exposición diversificada

El EEM (iShares MSCI Emerging Markets) es el ETF de referencia del sector, con exposición a más de 25 países. China representa aproximadamente el 27% del peso, Taiwán el 18%, India el 16% y Corea del Sur el 12%.

La complicación del EEM es China: la economía más grande del emergente por capitalización de mercado, pero también la que tiene mayor incertidumbre geopolítica. Las tensiones tecnológicas con EE.UU., el sector inmobiliario aún deprimido y las preguntas sobre la sostenibilidad del modelo de crecimiento hacen de China una posición con mucho riesgo específico.

Prefiero EEM como complemento diversificador más que como posición central. Si ya tengo INDA y EWZ con posiciones directas, EEM me da exposición al resto del universo emergente — Corea, Taiwan, el Sudeste Asiático — sin la concentración en India o Brasil.

Lo que vigilar

Los riesgos son reales. Una reversión del dólar — si la Fed sorprende con hawkishness o si un shock de riesgo global dispara la demanda de activos refugio — penalizaría las posiciones en emergentes. Las tensiones geopolíticas en Asia también son un factor de riesgo permanente.

Mi exposición total a emergentes es actualmente del 8% de la cartera. Estoy cómodo aumentándola al 12-15% en los próximos seis meses si el escenario de dólar débil se confirma. Pero lo haré gradualmente, no de golpe — la liquidez de los mercados emergentes puede ser muy distinta de la de EE.UU. en momentos de estrés.

A
Ruslan AverinInversor y Analista de Mercado

Escribe sobre asignación de capital, riesgo y estructura de mercados.