El dato de inflación que mueve el tablero
La semana 20 tuvo un protagonista indiscutible: el IPC de abril publicado el martes por la mañana. El consenso esperaba un 3,1% interanual — en línea con lo que llegó. Pero "en línea con el consenso" es, en sí mismo, una buena noticia para los mercados de bonos que llevaban semanas descontando que la inflación podía reacelerarse.
La tasa general se situó en el 3,1% interanual, frente al 3,3% de marzo. La tasa subyacente (excluyendo alimentos y energía) marcó el 3,4%, también por debajo del mes anterior. La desinflación en servicios, que es la categoría que más preocupaba a la Fed, continuó a ritmo moderado.
El mercado de bonos reaccionó de inmediato: el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años cayó 12 puntos básicos en la sesión del martes — el mayor movimiento en una sola jornada en lo que va de año. Cerró la semana en el 4,28%.
La curva de rendimientos se empina
El movimiento más importante del mercado de bonos esta semana no fue solo la caída general de rendimientos — fue la forma en que se distribuyó esa caída. Los bonos de corto plazo bajaron menos que los de largo plazo, lo que hace que la curva de rendimientos se empine.
Técnicamente, esto se llama "bull steepening" — los bonos largos suben más en precio (caen más en rendimiento) que los cortos. Este patrón típicamente aparece cuando el mercado empieza a descontar recortes de tipos en el horizonte, pero mantiene la inflación bajo control. El bono a 2 años apenas se movió; el bono a 30 años cayó casi 15 puntos básicos.
Una curva más empinada es generalmente positiva para los bancos (que prestan largo y piden prestado corto) y relativamente negativa para sectores con alta duración de deuda como utilities o real estate.
Oro en 3.498 dólares: el doble catalizador
El oro llegó a 3.498 dólares por onza — su nivel más alto desde que comenzó el año. El metal precioso tiene dos vientos de cola convergiendo simultáneamente: el debilitamiento del dólar y la caída de los rendimientos reales de los bonos del Tesoro.
El oro compite con los bonos del Tesoro como activo refugio. Cuando los rendimientos reales (nominales menos inflación esperada) caen, el coste de oportunidad de tener oro — que no paga cupón — se reduce. Con el rendimiento real del TIPS a 10 años moviéndose a la baja, el oro se vuelve comparativamente más atractivo.
Mi posición en oro no cambió esta semana. La mantengo como cobertura estructural sin un objetivo de precio específico. En este contexto de dólar débil, rendimientos reales a la baja y demanda de bancos centrales emergentes, la tesis de largo plazo permanece intacta.
Mis movimientos: añadí TLT y LQD
Con los rendimientos a 10 años en caída y la expectativa de que el ciclo de recortes de la Fed se acerque, decidí añadir exposición a renta fija de larga duración.
Compré TLT (iShares 20+ Year Treasury Bond ETF) para capturar la sensibilidad de precio a los movimientos de tipos. Con una duración modificada de aproximadamente 17 años, un movimiento de 50 puntos básicos a la baja en el rendimiento a 20-30 años se traduce en una apreciación del precio de aproximadamente el 8-9%. Si la Fed comienza a recortar tipos en diciembre como yo espero, TLT tiene recorrido.
También añadí LQD (iShares iBoxx Investment Grade Corporate Bond ETF). Los bonos corporativos investment grade ofrecen rendimientos actuales del 5,2-5,5%, con diferenciales crediticios razonables dado el estado del ciclo económico. La deuda de alta calidad tiene menos riesgo de crédito que los bonos de alto rendimiento y más potencial de apreciación de precio que los bonos del Tesoro puros.
Estas posiciones no son especulativas — son transiciones hacia mayor duración en renta fija ante la expectativa de que el pico de tipos ha quedado atrás.
La semana que viene: NVDA y el ciclo de IA
La próxima semana trae los resultados de NVIDIA — el evento más anticipado del calendario de resultados en lo que queda de Q2. El mercado espera ingresos de alrededor de 43.000-44.000 millones de dólares. Cualquier sorpresa en las previsiones para Q3 moverá no solo NVDA sino toda la cadena de suministro de IA: fabricantes de chips, centros de datos, empresas de energía que alimentan los data centers. Estaré muy atento.
